El fruto de un engaño 

En la vida voy buscando un amor sin descanso
más solo voy encontrando un caudal de desilusiones,
mi corazón está cansado de esperar sin consuelo. 

El alma ya me duele de tanto amor acumulado.
Corazón, no desesperes, no te engañes, te lo pido,
te doy solo un gran consuelo,
tienes el amor de tu hijo. 

Amor más puro no esperes
es lo más grande que te he dado. 

El amor de ese hijo, aunque fruto de un engaño,
ha llegado en el momento
que más lo has necesitado. 

Amor más digno no esperes,
es el amor de un hijo....

y ese si lo has encontrado.